lunes, 17 de agosto de 2015

Zurich to Lisbon ♥

 


¡Hola! Tras estas dos semanas de parón vuelvo, cansada pero muy muy feliz. Lo bueno de las experiencias y sobre todo de los viajes es poder contarlo. Así que un pequeño aperitivo de lo que se puede compartir aunque muchos visteis un montón de cositas por Snapchat (radacosta) ¡Auténtico vicio de red social!

Lo programado era dos semanas en Zúrich, una ciudad de Suiza. El comienzo no fue muy bueno, dos aviones con retraso y una maleta perdida que aparece dos días después jamás hacían presagiar lo que ocurriría después.






Suiza, país bien acomodado y con gran cantidad de inmigración me dio el placer de conocer más sobre la cultura turca. Shishas, tés con unos sabores y aromas exquisitos, lectura del futuro a través de un café, los mejores kebaps y buenos platos de fruta fresca que con cada visita sirven a los invitados. Su música, su cultura, totalmente enamorada. Puede parecer paradójico que me sorprenda así en un país que no tiene nada que ver, sin embargo esta ciudad ya es conocida para mi por eso siempre hay que buscar cosas nuevas.

El tiempo acompañó en todo momento, es la primera vez en mi vida que paso verdadero calor en Suiza. Nunca bajaron las temperaturas de 28 grados e incluso llegaron a los 36, una locura para un país de nieve.






Poco me podía imaginar cuando, sin pensar, sin ningún tipo de preparativo, decidimos coger el coche y hacernos más de 2000 kilómetros durante 19 horas desde Zúrich hasta Lisboa. Pensé que iba a ser muy cansado pero la buena compañía, las risas, las paradas y alguna dosis de locura hicieron que prácticamente ni me enterase.







Buena parada en Burgos (España) para descansar, comer tapas y dormir para poner rumbo a Lisboa. Para mi ir a Portugal siempre es un placer y más si es para visitar los shoppings de la capital, comer una buena picanha en el Puerto Marítimo de Cascais o ir a sus bonitas playas.
Recorrer hacia el norte de tierras lusas para disfrutar del campo, la tranquilidad y el aire puro, hasta terminar el viaje aquí, en mi casa.







Me quedo con toda la gente que he conocido, con todas las sorpresas, con las lágrimas de San Lorenzo en la playa, el humo con sabor a mojito y sobre todo, con todos los besos que llevaba tres años sin recibir.

Y vosotros ¿Qué tal el verano? Disculpad la calidad de las fotos, son hechas con el Iphone ¡Feliz semana!

Raquel