domingo, 23 de noviembre de 2014

Wonderful Nature.

 


¡¡ Hola !! Llevo unos días fastidiada y de "reclusión" en casa por reposo absoluto, por lo que estaré bastante alejada de las RRSS, menos de Instagram.

Hoy os traigo un post muy diferente a los habituales de moda o belleza. Se trata de una sesión de fotos de Rubén Fueyo Fotografía para la que tuve el gusto de colaborar. 



La localización, como podéis ver, no puede ser más mágica. Se trata del río Sella, el que pasa por debajo del emblemático puente romano de Cangas de Onís, característico de cualquier imagen de Asturias con la cruz de la victoria.


El autor, un gran admirador de la belleza que la naturaleza nos ofrece, quiso retratar una perspectiva distinta de este maravilloso lugar y junto con una temperatura climática casi primaveral, las distintas tonalidades de las hojas y las piedras, obtuvo un resultado espectacular, mágico.



Y es que ¿Qué seríamos nosotros sin la naturaleza? Simplemente, no seríamos. El mundo está obcecado en su destrucción, a penas quedan ya parajes vírgenes y poco a poco, destruimos a nuestra verdadera madre.



Nos olvidamos de que somos animales y como tales, formamos parte del conjunto natural que forma el mundo. Ella nos ha protegido desde el inicio de la existencia del hombre y a día de hoy pagamos nuestra deuda con la más miserable destrucción. ¿Es cierta la famosa frase de que "el hombre es egoísta por naturaleza"? La naturaleza nos enseña a compartir con los demás, a convivir con el resto de seres vivos que conforman el mundo, a racionalizar todas las materias primas entre todos los seres vivos y a cuidarnos unos a otros para vivir en armonía. Esto no es precisamente lo que vemos de nosotros, los seres humanos, diría que todo lo contrario. El mundo se mueve por la codicia, el horror y el éxito a cualquier precio, bañado por la sangre de nuestro gran enemigo, el dinero. Ya no existe la bondad en el corazón de los humanos, sólo los miramientos hacia nuestro propio cortijo y la envidia hacia la felicidad ajena.



A veces me paro a pensar, tengo la suerte de vivir rodeada de tanta belleza, de poder disfrutar de los distintos olores, colores y sabores que el mundo natural pone a mi alcance. Disfruto de la tranquilidad que las montañas me ofrecen y aprendo desconectar por un momento de toda la maldad que existe en el mundo, de la envidia, de la hipocresía y pienso ¿Qué pasará el día de mañana cuando todo termine ? No lo sé, sólo se que "mil máquinas jamás podrán hacer una flor", pintada de 1979, y esa es la única seguridad que tenemos, el hombre, nunca podrá ser superior a la creación natural, por mucho que lo intente.


Espero que os guste el trabajo de Rubén Fueyo, no dudéis en visitar su Facebook y conocer el resto de su portafolio, os sorprenderá. Nos vemos en Instagram y en Facebook. ¡¡ Besos !!