jueves, 27 de agosto de 2015

Los complejos. El acné.

 

Seguro que todas conocéis la historia de la youtuber My Pale Skin, una chica que realiza tutoriales de maquillaje con un acné bastante severo, la cual al mostrar su piel, recibió innumerables amenazas, insultos, vejaciones a cerca del estado de su piel. He leído incluso "suicídate" y aunque seguramente a todos os esté pareciendo una auténtica salvajada, me siguen preocupando más los comentarios realizados desde la más absoluta ignorancia.

El caso de esta chica no es aislado. Vivimos en un mundo donde se nos impone cada día la belleza física perfecta y en cierta manera todas las que llevamos un blog de belleza tenemos parte de responsabilidad. Nos esforzamos por mostrar trucos para estar más guapas, para tener un cuerpo más bonito y una buena cara, todo por estar al servicio del atractivo que no es más que la industria del marketing actual. 

Ya no se ven poros dilatados ni ojeras en la publicidad de maquillaje ni mucho menos una arruga en la piel de los cuerpos en bikini. Amigos, esa belleza es la más irreal que nos podemos echar a la cara y aun así seguimos queriendo parecernos a muñecas hechas de Photoshop.

Haciendo referencia a lo anterior, solemos ir directamente a la tradicional discusión gordas/delgadas, sin embargo hoy vengo a hablaros de algo muy distinto. La piel. Mi piel.


Tengo acné desde los 12 años, aproximadamente desde mi primera regla. Actualmente tengo 21 años y nunca se ha ido de mi cuerpo. Siempre me he sentido acomplejada por él, evidentemente no me gusta. Me encantaría tener la piel completamente lisa y sin imperfecciones, no obstante esto es lo que me ha tocado y no es tan fácil cambiarlo. Pero antes de comentar ciertos aspectos referentes a su eliminación quiero hacer hincapié en la crueldad que la gente guarda hacia este tema.

Lo primero de todo, en mi casa tengo espejos, me veo cada mañana, cuando me cambio de ropa, cuando voy por la calle, en los probadores... Sí, sé perfectamente que tengo acné por toda la cara y por todo el cuerpo. No es necesario que me lo recuerdes cuando me veas ni mucho menos pongas tu mirada con repulsión sobre él, ni si quiera inconscientemente. Con todos estos años de acné ya sé percatarme de la más mínima ojeada con desdén.

Soy extremadamente pulcra con él, por lo que, por favor, tampoco necesito que me digas que tengo que lavarme la cara, mucho menos el cuerpo. Me parece una falta de respeto absoluta tachar a una persona con acné de que no tiene una higiene suficiente. 

Podría decir muchos más comentarios que a lo largo de mi vida he tenido que escuchar, no obstante prefiero ir a uno de los que más me ha gustado. Cuando te desmaquillas no te debes de reconocer en el espejo, mucho menos cuando te vea un chico. ¿Por qué te echas corrector en las ojeras? ¿Por qué te contorneas el rostro? ¿Cuál es la razón  por la que cada mañana te echas rimel? ¿Tiene algún fin especial que inviertas tu dinero en teñirte el pelo, ponerte lentillas, realizarte extensiones de pestañas o uñas postizas? Me maquillo porque me veo más guapa con maquillaje, al igual que tú y por supuesto, busco disimular mis defecto, al igual que tú. 


Hay muchos tipos de acné como cuerpos hay en el mundo y por supuesto, es una enfermedad que es necesario ir al dermatólogo para tratarla. Dejemos de confundir acné con granitos. Acné es una enfermedad cutánea, los granitos que salen durante la periodo no, simplemente forman parte del proceso menstrual. 

Existen tres tipos de acné, según distintos dermatólogos que he consultado. El tipo 1, fácil de tratar con una crema de farmacia. El tipo 2, necesita crema y antibióticos. Y el tipo 3, la enfermedad propiamente dicha, necesita del famoso tratamiento con Vitamina A, con innumerables efectos secundarios para el cuerpo, tales como subida de colesterol, triglicéridos, diabetes, valores altos del hígado, sequedad severa de la piel, pérdida o aumento brusco de peso, entre otros y que no todo el mundo tolera. Además de que en muchos casos no desaparece el acné de forma definitiva. El tipo 3 puede ser un indicador de problemas hormonales, digestivos incluso coronarios, por lo que su principal forma de tratarlo es buscar el foco de aparición, tarea para nada sencilla. Lo has adivinado, es el mío.


No pretendo dar ninguna clase de medicina, pues no estoy en condiciones de ofrecerla, simplemente pido respeto. Seguimos teniendo la más absoluta consideración por las personas que tienen problemas de exceso de peso, pareciéndonos una crueldad referirnos a ellas como "gordas", sin embargo continuamos recordándoles a las que padecen de déficit que tienen que "comer más", cuando lo que tienen es problemas metabólicos para alcanzar un peso saludable o a las que tenemos enfermedades en la piel lo "fea que la tenemos". Cada persona tiene una historia debajo del brazo que no conocemos, ni nos incumbe para nada. Podemos dar nuestra opinión o intentar ayudar por supuesto, pero las palabras la gran mayoría de veces, duelen más que las balas de cañón

Respeta. Hoy la que se mira al espejo con tristeza soy yo. No sabes que puede ocurrir mañana en el tuyo.

Raquel.