miércoles, 2 de agosto de 2017

Los 5 sentimientos de una mujer fuerte ♥

 

El tiempo y el devenir de la vida me ha hecho ser una persona observadora y no hay más que salir a comerte el mundo para darte cuenta de que, hoy en día, ser mujer y ser fuerte no resulta nada sencillo.

Salve los casposos lastres que la sociedad aun arrastra como el machismo, me encuentro con que se confunde a una mujer segura de sí misma con soberbia y altanera, encontrando mejor aceptación cuando ésta se comporta "como una mujer". Y digo esta frase tan absurda porque la he escuchado incrédula alguna vez. De nosotras se espera que escondamos nuestra fortaleza y asentir todo lo que nos digan que "es mejor para nosotras". NO. Tú tienes ideas, tienes vocación, tienes inteligencia, tienes todas las herramientas válidas para hacerte oír y ser escuchada, siéntete orgullosa de tu fuerza y no la eches abajo por la opinión de los demás. 

Sin embargo, ser una mujer fuerte en esta sociedad tiene otra cara en la moneda que nunca nos enseñan. Nos tachan de regias, frías y carentes de sentimientos. Déjame contarte hoy qué se esconde detrás de nuestra armadura de hielo.






1. Hay momentos de flaqueza.

Una sonrisa en la cara no siempre es permanente y por supuesto, una mujer fuerte siente dolor y sufre como todo ser humano. Lo que la distingue es la manera de expresarlo ante el mundo. Ella sabe que las lamentaciones en público no le van a reportar nada más que transmitir lástima, la vida le ha enseñado con quién, cómo y cuándo compartir sus pensamientos. Las personas a su alrededor asumen de manera errónea que siempre está bien. No, una mujer fuerte sabe separar lo que siente de los objetivos que quiere alcanzar.


2. Amor.

No lo necesita una pareja, ella se vale por sí misma y sus objetivos personales están por encima de los cuentos de hadas, no obstante, eso no quiere decir que no desee encontrarla. La vida le ha enseñando que  muchas personas son piedras en su camino, pero necesarias para crecer como persona. Le gusta compartir sus conocimientos, escuchar otros puntos de vista, celebrar sus logros y empaparse de los sueños de la otra persona, un compañero de vida que camine junto a ella, nunca por encima.


3. Frialdad no es sinónimo de cautela.

No se abre emocionalmente en una primera impresión, es muy probable que ni en la segunda ni en la tercera. Es cuestión de selección, la vida le ha hecho desconfiar de prácticamente todo el mundo. Es amable y sonriente, sí, pero eso no significa que tengas todo el terreno ganado con ella. Es una persona que da según lo que recibe y si tú no le ofreces la confianza suficiente como para que te cuente sus vivencias puedes estar seguro de que no lo hará. No es fría, se protege a sí misma de que determinadas personas se aprovechen de su bondad.


4. No es soberbia, es segura.

Ella sabe lo que vale y hará todo lo posible por alcanzar sus metas. Eso sí, ella quiere que el resto de personas obtengan el éxito que merecen y para ello no se ve por encima de nadie ni tratará de minar a los demás para beneficiarse. Sabe que con su propio trabajo y esfuerzo llegará a donde se proponga, sin desestimar a los que están al rededor. Ella tiene la herramienta de trabajo más importante, fe en sí misma.


5. No nació fuerte, se hizo fuerte.

Vivir es siempre su mejor escuela y ha aprendido a que si algo quiere, algo le cuesta, que confiar demasiado a veces le acarrea nefastas consecuencias, que siempre es mejor escuchar primero antes de contar, callar para después poder argumentar, ser paciente para que luego no la hagan esperar. Pensar antes de hablar. El error es su mejor maestro y sabe que si se tropezó con esa piedra, cambiará de camino, nunca de meta.








Dress: Metisu
Shoes: Marco Tozzi
Hair & Stylist: Doble TT Estilistas







Y tú ¿Eres una mujer fuerte? ¿Añadirías algún sentimiento más? ¿Qué me dices del outfit del hoy?


¡Sé muy muy feliz!



Raquel.