jueves, 4 de febrero de 2016

CK Sweater. Simplicidad de las relaciones.

 

Muchas veces cuando escucho a mis padres hablar con amigos de su edad en Portugal o mismamente cuando voy en el autobús (sí, yo soy la típica que nunca va con cascos y habla con el de al lado, aprenderíais mucho si dejaseis de hacer eso o dejaseis de mirar el móvil) y hablo con personas mayores, todos coinciden en una cosa, las trabas sociales que existían hace unos años para conocer gente y las grandes facilidades que existen ahora.



Realmente hemos pasado del tocino a la velocidad de una manera espeluznante. Me cuentan que hace 30 años los chicos jóvenes necesitaban pedir permiso a los padres de las chicas para que las dejasen salir de casa, tan sólo a dar una vuelta, existían mil y una trabas sociales al respecto. Comparar este echo con lo que ocurre hoy en día resulta irrisorio. Estamos a un sólo click de "relacionarnos" con quien nos apetece. Ahora se eligen las amistades cual currículum vitae por las fotos que cada cual publica en sus respectivas redes sociales, proyectando en la gran mayoría de los casos, una imagen que dista mucho de corresponderse con la realidad. Se crea un falso calor fraternal en la red, donde parece que, cuantos más contactos tienes agregados en tus RRSS, más amor recibirás. Ya no necesitamos ir a bar a conocer gente, ni si quiera abrir los ojos y sorprendernos en las paradas de tren, Facebook se encarga de sugerirnos todos los días amistades nuevas que pueden encajar con nosotros, ya sea por proximidad o por amigos comunes. Fácil ¿No?



Sin embargo, bajo mi punto de vista, esto está deteriorando a ritmos agigantados las relaciones interpersonales. Cada vez cuesta más iniciar una conversación con personas que no conocemos, se empieza a ver de forma extraña cuando alguien intenta "hablar" simplemente. Todo se encuentra más cerrado a lo que ya conocemos de por sí y si lo que buscamos es lo novedoso preferimos no arriesgar, hablar a través de un móvil o de un ordenador quizás por el miedo al rechazo. Pienso que el rechazo no es malo, nos hace aprender y nos hace madurar, aprendemos a saber qué es lo que queremos y lo que buscamos a la hora de relacionarnos con otras personas, algo que con el simple hecho de analizar  un álbum fotográfico lleno de filtros no vamos a conseguir.

Hablemos más mirándonos a los ojos, ese es el mejor filtro que tenemos y bajo el único que llegaremos a conocer a las personas.




Sweater: Calvin Klein 2016
Leggins: Calzedonia 2015
Tennis: Nike 2015
Jacket: Local Store 2016.



¿Qué opinas tú de la forma de conocer gente actual y las RRSS? ¿Y del outfit? ¡Feliz semana!


Raquel.