martes, 13 de diciembre de 2016

23 lecciones que he aprendido en 23 años.

 
Hace 23 años, un martes y 13 con nieve y muchísimo frío un jugador más se unía al tablero de la vida. Fue el único llanto que se escuchó ese día en aquellas salas de maternidad, supongo que desde el principio sabía que en esta vida es mejor jugar solo que con alguien que te ralentice el camino.

El mundo ha cambiado mucho desde entonces o quizás eso es lo que todos creemos, no obstante si que podemos decir que los escenarios que se han ido sucediendo a lo largo de este tiempo han sido del todo variopintos. En cada partida nos toca mirarnos las cartas, valorar nuestras opciones y adelantarnos a nuestro rival. Puede ser esta una de las lecciones más difíciles que tenemos que afrontar, más teniendo en cuenta que no sabemos por donde nos va a llegar el dardo y mucho menos en que parte de nuestro cuerpo nos va a tocar. 

Cada cual tiene su percepción en cuanto a la fecha de nacimiento, puede que 23 no sean nada, puede que lo sean todo y mucho más o puede que ni con otros 23 encima la materia gris florezca. Al fin y al cabo señores, la edad tan sólo representa un número, todo lo demás lo demostramos con nuestros actos.

Y de capítulos se compone la vida, es por eso por lo que hoy vengo a repasar y a recordar las 23 lecciones que en 23 años he aprendido, a sabiendas de que aun me quedan muchas por descubrir.







1. Llorar no es malo ni te hace débil. Te desahoga, te purifica por dentro.

2. No le tengas miedo al cambio, salir de tu zona de confort, de lo conocido muchas veces es el mejor paso que puedes dar hacia tu felicidad.

3. Ríete y que no te importe cuando, donde ni por qué. Ríete sin razón, tú sola con tus pensamientos, nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa mientras tu alma se reenamora de ti. 

4. Disfruta de tu cuerpo al máximo. Ámate, cúidate. Eres única tal y como eres.

5. Nadie es imprescindible. 

6. El título de familia muchas veces se lo ganan las personas que no comparten tu sangre que las que sí. 

7. Di lo que piensas, no te calles nada y mucho menos algo que te pueda hacer daño. Es preferible arrepentirse que quedarse con la duda.

8. Se agradecido y amable, nunca sabes a quién puedes necesitar. La vida da muchas vueltas.

9. Quien no te busca, no te quiere. No te mereces ni el más mínimo desprecio de nadie.

10. La mejor medicina que existe contra los problemas es ser pasota.

11. Tristemente, los problemas que de verdad son problemas, en esta vida no tienen solución.

12. El tiempo es muchísimo más valioso que el dinero.

13. Se humilde, honesto, paciente y sobre todo, pide perdón.

14. Equivócate. El error es tu mejor maestro, nunca dejes de hacerlo por miedo al fracaso. La vida es caer y levantarse con más fuerza.

15. No te compares con nadie. Tú eres tú, con tus más y tus menos, cada cual tiene sus propios defectos y virtudes, eres tú quien decide lo que pesa más.

16. No esperes nada de nadie. Idealizar a los demás es el primer escalón hacia una estrepitosa caída. 

17. Aprende a decir NO. Elige, valora, escoge.

18. La última palabra sobre ti la tienes tú. Nadie más.

19. No te arrepientas de nada. En ese momento era lo que querías, lo que sentías, lo que te hacía feliz. 

20. Es mejor amar y perder que no haber vivido nada. Así se forman los mejores recuerdos, esos que tendrás para contar.

21. La constancia y la perseverancia son las bazas de un merecido ganador.

22. Cuida de los tuyos. Hoy, mañana, todos los días de tu vida.

23. A la única persona que le debes explicaciones es a ti misma.








La lista no es cerrada y desde luego aun queda mucho por aprender. Por lo pronto hoy toca empezar a escribir la primera página de este nuevo capítulo, 
otro martes y 13 eso sí, hoy brilla el sol.



Dress: Stradivarius Fall 2016.


Raquel.