lunes, 4 de julio de 2016

Blue dress event.

 

Todos queremos que nos encuentren... lo difícil es dejarlo cuando lo encontramos.

Lost in translation.






Llegó por fin el buen tiempo o al menos eso dicen las previsiones. Ayer por fin me di el primer bañito en mi piscina y pude disfrutar de una tarde de tranquilidad con mucho sol. Sé que en esta época todos estamos más ausentes de las RRSS y no es para menos, llegó el tiempo de exprimir al máximo las horas del día, es por esta razón por la cual yo también me voy a apartar un poco del mundo 2.0 pero no de forma radical, simplemente me tomaré mi tiempo para pasarme por el blog sólo cuando realmente me apetezca, al fin y al cabo se trata de un hobbie muy especial del que también muchas veces necesito escapar.

Soy sincera, ahora mismo no me encuentro con la entereza suficiente como para escribir al 100%, soy muy reacia a pasarme por este mundo cuando las cosas se tuercen, mi filosofía es siempre contagiar de felicidad a los demás, al fin y al cabo todos tenemos nuestra pequeña batalla de puertas para dentro y no necesitamos que el resto de personas nos inunden la mente con más negatividad. Por esta razón, en momentos como este son en los que más intento mirar hacia delante y valorar cómo recomponer la situación para solucionarla e incluso mejorarla. La vida me enseñó que el mejor maestro que tenemos es el tiempo y pienso sacarle el máximo partido a los días que están por llegar. Sol, piscina, playa, tranquilidad durante el día, frenesí por la noche, deporte al aire libre, respirar, dedicarme a mi misma y a lo que me gusta, darme algún capricho y despreocuparme de todo. La vida es el mayor regalo que tenemos y por ello debemos cuidarnos, dejar atrás las pequeñeces sin sentido que ocupan nuestra mente y siempre mirar hacia delante con esperanza, ilusión y positividad. Repaso siempre los posts reflexivos que escribo cuando me encuentro bien en días como hoy para recordarme a mí misma que tengo millones de motivos para ser feliz, soy una persona afortunada por el simple hecho de ser persona, por vivir y estar aquí, por compartir momentos con mis seres queridos, conmigo misma y con cada persona que de forma continua o inesperada está leyendo estas palabras.

Haciendo realidad mis palabras, aproveché para despejar en uno de los sitios más bonitos de mi querida Oviedo. Desde el Cristo se puede ver toda la ciudad y disfrutar de la puesta de sol. Yo lo llamo desconectar con mayúsculas y más si viene acompañado de sonrisas y buenos momentos. Para la ocasión me decidí a estrenar este precioso vestido de Ever Pretty Dresses, perfecto para noches de fiesta combinado con zapatos y bolso metalizado. La calidad está a la altura de las mejores boutiques que podemos encontrar en nuestra ciudad y el precio es una auténtica locura. Se acaba de convertir en mi tienda favorita para eventos. Junto con mi nuevo reloj de Deewatch en color azul y correa en pulsera al estilo hippie forman el tándem perfecto para cualquier ocasión que se precie.








¿Qué tal ha comenzado el verano para ti? ¿Qué te ha parecido el outfit de hoy?
¡Sé muy feliz!


Raquel.